Mi Rutina Capilar Ideal
Salud desde la raíz hasta las puntas
No todos los cabellos necesitan las mismas mascarillas ni la misma frecuencia de lavado. Entender tu textura y porosidad lo cambia todo.

Gastamos dinero en el último tratamiento capilar de moda, pero a veces nos deja el cabello pesado, o por el contrario, no lo hidrata lo suficiente. Esto ocurre porque el cabello se comporta diferente según su estructura y tratamientos previos.
Los 3 Pilares del Cuidado Capilar
1. El Cuero Cabelludo (La Tierra)
Es donde el cabello nace. Si tu cuero cabelludo es graso, necesitas lavar con más frecuencia para que el folículo no se obstruya. Si es seco, lavarlo todos los días solo provocará caspa por deshidratación y picor.
2. La Textura (La Forma)
El cabello liso tiende a engrasarse más rápido porque el sebo baja fácilmente por la hebra recta. En cambio, el cabello rizado es naturalmente más seco, ya que los aceites naturales no logran recorrer las curvas del rizo.
3. La Porosidad y el Daño
El cabello decolorado o sometido a mucho calor tiene la cutícula abierta (alta porosidad). Pierde agua rápidamente y necesita proteínas para rellenar los "huecos" en la hebra para no romperse.
El Equilibrio Perfecto
Una rutina capilar no debe ser agotadora. El secreto está en alternar nutrición (aceites), hidratación (agua) y reparación (proteínas) en la medida exacta que tus procesos químicos y tu genética dictan.
¿Cuál es la rutina que tu pelo necesita?
Descubre los productos y la frecuencia exacta de lavado. Responde estas 6 preguntas para armar tu cronograma capilar personalizado.