Raíz limpia,
libre de caspa

Para eliminar la descamación, primero hay que entender su origen. Nuestro diagnóstico discrimina entre caspa seca, dermatitis seborreica y sensibilidad pura para darte una cura real.
La caspa no es una sola condición. Muchas veces cometemos el error de comprar un champú anticaspa genérico en el supermercado, y descubrimos que nuestra descamación empeora. ¿Por qué sucede esto? Porque un champú diseñado para secar el exceso de sebo será desastroso si tu problema era la piel reseca e irritada.
Tratar la caspa exitosamente requiere identificar tu subtipo: ¿es un problema de hongos (caspa grasa), un problema de hidratación (caspa seca) o una reacción alérgica inflamatoria (cuero cabelludo sensible)?
Las 3 Rutinas de Salud Capilar
1. Protocolo de Hidratación y Exfoliación
Si la "caspa" que ves es como un polvillo blanco muy fino que cae fácilmente sobre tus hombros oscuros, en realidad sufres de sequedad extrema del cuero cabelludo. Necesitas devolverle el agua a la piel y exfoliar suavemente la descamación superficial, evitando a toda costa los champús agresivos.
2. Rutina Purificante Antifúngica
Si las escamas son amarillentas, grasosas, se adhieren a la raíz del cabello y vienen acompañadas de picazón, hablamos de caspa grasa o dermatitis seborreica. Requiere un tratamiento farmacológico tópico (como el ketoconazol o ácido salicílico) para controlar la proliferación del hongo Malassezia y el exceso de sebo.
3. Terapia Calmante Dermo-Sensible
Cuando el cuero cabelludo está rojo, arde o duele al tacto, la piel está sufriendo un cuadro inflamatorio reactivo. La descamación en este caso es una respuesta a la irritación por agentes externos (champús con sulfatos, tintes, agua muy caliente). La prioridad absoluta aquí es calmar y reparar la barrera cutánea con pH balanceado y extractos botánicos desinflamantes.
¿Cuál es tu tipo de caspa?
Responde estas 6 preguntas observando los síntomas en tu cuero cabelludo para recomendarte el protocolo médico-cosmético adecuado.